miércoles, 26 de diciembre de 2018

La insurrección fundante


ACLARACIÓN: Ojo que no se trata de robar conceptos a Marcelo Gullo ni nada por el estilo. Lo politólogos consideran a los Estados como sujetos, para lo cual es necesario estados insubordinados. Para los sociólogos los sujetos son las sociedades, un poco más bochincheras y con olor a calle. Para nosotros lo fundante es la insurrección, base necesaria para la insubordinación.



La securitizacion de América Latina

Decía Jauretche que ir al F.M.I. es como pedirle al almacenero que te haga la listita de lo que necesito comprar. Como pedirle a COTO que te diga qué comprar para estas fiestas.

Ahora imaginemos si el planteo de Jauretche supera lo meramente económico y lo trasladamos al ámbito de la Defensa Nacional. ¿Qué nos diría el almacenero?
Los militares latinoamericanos van formarse a EEUU y ahí  preguntan cuáles son sus misiones y objetivos estratégicos. De lo que resulta la sorpresiva casualidad que todos los militares latinoamericanos te hablan del problema de la inseguridad. El almacenero chocho.

La inseguridad vendría a ser la agenda norteamericana para los temas de defensa de América Latina.

¿Es el narcotráfico y el Crimen Organizado el problema principal para las FFAA norteamericanas? No. Son problemas de los países pobres.
¿O la preocupación de los yanquis es más bien China, Rusia, Medio Oriente y el control de los Recursos Naturales, poniendo bases militares a trocha y mocha y armando quilombo donde quiera que estén “sus recursos”?

¿Solo los yanquis pueden tener geopolítica? ¿No podemos nosotros también pensar en que nos conviene como Nación?

Para los países subdesarrollados los temas de Defensa quedan reducidos a temas policiales. A la Defensa Nacional, los países latinoamericanos hoy la delegan en el grandote del norte. EEUU nos cuida como un trapito que te raya el auto para seguírtelo cuidando.

¿Es más importante la inseguridad, el narcotráfico y el crimen organizado, que el territorio usurpado por una base militar de la OTAN en Malvinas?

¿Qué relación hay entre la entrega de nuestros Recursos Naturales (pesqueros, mineros, alimenticios, nutricionales, genéticos, acuíferos, geopolíticos, etc..) y el hegemónico, homogéneo y repetitivo discurso de la inseguridad?


América Latina llena de policías y sin Fuerzas Armadas

No hay que ser un genio de las cuentas fiscales para tomar nota de que el presupuesto en Seguridad Interior aumenta y en Defensa Nacional es cada vez más miserable.
Submarinos que se “hunden”, bases aéreas que se venden a capitales británicos, ejércitos que gastarían todas sus municiones en lo que dura una canción.

Y por el otro lado, policías militarizados, prefecturas robotizadas, cámaras satelitales, lanchas israelíes… El gasto en Seguridad Interior es infinitamente mayor que el de Defensa. ¿Por qué?

He aquí una estrategia. Y no es justamente la nuestra. ¿Quién sale mejor parado si se dan entre ratis y milicos? ¿A qué intereses responden cada uno?

De todos modos no hay que olvidar que el  arma más efectiva está en los procesos pedagógicos y cognoscitivos con los que se forman nuestros soldaditos.  La sobredosis de estupideces colonizantes que aplicadamente acuden a las mentes de nuestras FFAA. es impecable.

Prolijamente toman nota de todo curso pago que les den en EEUU, y asisten con la obediencia tan característica del milico de querer ser el mejor alumno.
En un país donde existe a escasos 500 km una base militar de la OTAN, las FFAA te hablan de narcotráfico, inseguridad y crimen organizado. Todo porque allá así les dijeron que era.

Narcotráfico, inseguridad y crimen organizado… Todas cosas que, cual caballo de Troya, es ya sabido que las maneja, financia y organiza el almacenero.
¿Qué les pasa a las FFAA latinoamericanas? ¿Se quedaron sin enemigo y entonces de aburridas miran para adentro?


Lo más difícil de entender en Argentina: Las relaciones entre causa y efecto.

Los primeros conceptos que se tienen que poner en juego para realizar un análisis certero de la realidad son los de causa – efecto.

No se resuelve una gotera poniendo baldes. En algún momento hay que tener la voluntad de arreglar el techo.

La indefensión nacional genera pobreza (por ausencia de soberanía es que nos roban), la pobreza genera inseguridad, la inseguridad trae policías, la policía reprime al pueblo que reclama soberanía.

Así están dadas las cosas. La policía no es para frenar a los chorros sino para ser complemento del ejército de los Estados Unidos.


La privatización de los alimentos

¿Cómo puede ser que haya pobreza en un país que produce alimentos para 400 millones de personas y tiene solo 40 millones? El granero del mundo ¿Es para los argentinos o es “del mundo”?

Argentina ya no controla su capacidad de producir alimentos. La privatizó haciéndose la moderna y tecnológica.

Así como en los ´90 se privatizaron los servicios públicos, en el mundo rural otro proceso invisible para las frenéticas elites urbanas avanzó de modo imparable hasta nuestros días. La privatización del campo, más conocida como “agroindustria” no hizo más que privatizar la producción de alimentos de la mano de la importación de tecnología genética, la que ya está fuera de todo control estatal.

Si la Argentina no controla, ni elige, ni direcciona hacia intereses soberanos la producción de alimentos es porque también los agrónomos fueron a pedir la receta de la producción agraria a Monsanto.

Entonces, sin control, ni dirección sobre qué y cómo se producen los alimentos de los argentinos es muy lógico que haya hambre. Porque básicamente estamos produciendo con nuestra tierra alimentos para otro país: China.

Y ahí va la cosa: alimentos para otros sembrados en nuestro suelo: hambre y pobreza: inseguridad: mas policía: mas represión: menos soberanía: menos defensa nacional.
Pensemos quizás alocadamente, pero quien te dice…  

¿Qué pasaría si el pueblo se manifiesta en contra de una invasión extranjera? ¿La policía lo reprime? ¿Qué tan nacional es la policía nacional? ¿Por qué han aparecido tantos formatos de policías últimamente? 

¿Será que la fragmentación facilita el comando desde el extranjero?

¿Y las FFAA? 
¿Cómo es posible que vean impávidas la desintegración de sus insignias sin siquiera avergonzarse?

¿Será eso lo que aprenden en los cursos “todo pago” de EEUU? 
¿Son nacionales nuestras FFAA?
 ¿A qué nación responden?


La ausencia de conducción política

Sin estrategia no hay conducción. Pero peor que no tener conducción es ni siquiera tener un diagnostico como base para una estrategia.

La sutil discusión (de la que ya no vale la pena hacerse el tonto) en el seno del campo opositor, entre socialdemócratas y justicialistas, demora un urgente diagnostico de situación. Hace falta un buen diagnostico de la situación argentina, pero los elementos de análisis de estos dos grandes grupos del campo popular son muy distintos.
Unos miran las causas. Los otros solo las consecuencias.

Argentina está en terapia intensiva en términos de existencia nacional. El proceso de ocupación territorial e indignificacion cultural no es ya alarmante sino casi irreversible. Casi.

El problema no radica en una lucida enumeración de los endeudamientos, los acuerdos coloniales, las bases militares extranjeras, y un largo y ya conocido por todos etc, etc. etc.

El problema es la dirigencia del campo opositor, nuestro campo, nuestra dirigencia es EL problema. Ese es el diagnostico. Esta oposición es un colador.

La dirigencia argentina no se plantea ni de casualidad como poner de pie al Pueblo Argentino. Nuestra dirigencia convirtió a la política en un mezquino y gallináceo cacareo de una prostibularia feria de vanidades.

Los candidatos no hablan de temas de importancia y urgencia nacional, evitan las cuestiones de fondo, esquivan los temas de Defensa Nacional y así no se exterioriza ni difunde en sus discursos ninguna idea que no sea la salvación de ellos mismos.

El discurso político tiene un correlato de innegable efecto pedagógico. Forma y moldea a la masa que lo escucha. Mucho más en campaña.

Dejando de lado el enorme poder tergiversador de los grades medios, dejando por un rato a un costado el poder de las roscas de Clarín y sus amigos; hoy por hoy los políticos no hablan de nada. Nada es entonces lo que le preocupa a la masa. 

¿Y la nada qué es? 

Pues ese parloteo cínico de la lista interminable de dificultades económicas de nuestro pueblo: que las tarifas, que los despidos, que el aumento del transporte y toda una congoja actuada y berreta de cosas que ya venimos sabiendo todos hace unos cuantos años.

Lo que se espera de un político es que vaya al hueso y no que enumere como un estúpido las consecuencias.

¿Para qué es político? ¿Para decir lo que todos ya sabemos? ¿Que aumentó la luz, el gas, el transporte y bla bla bla?

Cómo se pone de pie a un pueblo lisiado de tantos golpes es la cuestión.
Habría que revolucionar la política porque así como está ya cansó, aunque todavía de comer a algunos.


La ley de los tercios

Haciendo un intuitivo análisis sociológico improvisando en vivo en Radio H, tiré hace unos días esto que venía escuchando de los tercios, hoy confirmado por las más prestigiosas consultoras.

Habría un tercio duro, de gente muy kirchnerista y también otro tercio duro de gente muy macrista. Tercios duros, impermeables ambos dos.
Lo interesante del planteo es que habría dos tercios profundamente anti Macri, como también habría dos tercios anti Cristina. Hasta acá mas o menos lo que vienen diciendo todas las consultoras.

Pero la cuestión interesante es ¿Cuál es la composición de clase, socioeconómica vamos a decir para que no se asusten algunos, de esos tercios?


1- El tercio enamorado de Macri:

Oligarcas de toda laya, ganadores con la devaluación y el saqueo a los sectores populares. Son aquellos que tienen en mente que lo peor que podría pasarles es que vuelva la posibilidad de escuchar la palabra expropiación, digna de los peores chavismos venezolanos.

Clases medias profesionales también, pero poco académicas, cultas de enciclopedia y maleducadas moralmente. Chetos sin códigos, prolijos de modales y muy hijos de puta. Desagradecidos por esencia, no agradecen nunca porque siempre tienen derecho a más. Están también los otros enriquecidos efímeramente por la gestión anterior y que, abrazados a sus pertenencias ahora gritan: ¡queremos seguridad!

Históricos miembros de una minoría étnico-racial que no quiere contaminarse con los negros.

Básicamente gorilas. En resumen, oligarcas y gorilas.


2 - El tercio enamorado de Cristina:

Otra vez la minoría étnico-racial pero esta vez con buena onda con los pobres. Blanca, universitaria, linda, inclusiva y solidaria. Tampoco acá hay negros.

Latinoamericanista más de Silvio Rodríguez y Galeano que de Perón.

Gente consiente pero gente al fin. Gente, no Pueblo.

Un faranduleo solidario, una generosidad electoralmente lucrativa. Un vanguardismo de juventud de clase media. No gorila o de un gorilismo bien disimulado. Inclusiva. De una inclusión con cuenta gotas y agradeciendo siempre para arriba. Siente piedad por los pobres pero no lo son. Ayuda desde arriba pero no reprime.


3- Los dos tercios que nunca votarían a Macri

Hay entonces a groso modo un 66,6 que nunca votaría a Macri. Ese 66,6 también puede dividirse en dos, veamos.

Uno de estos dos tercios que nunca votaría a Macri es el que está enamorado de Cristina y básicamente por eso nunca lo votaría. Es decir la clase media politizada, académica y militante. La gente consciente de que hablábamos antes. Los blancos progres.

Pero el otro tercio son sectores populares que tampoco votarían a Macri. Se sienten embaucados porque la situación económica ha empeorado contundentemente.
Son rápida y furiosamente más pobres que antes. Son los recontra empobrecidos por Macri.


4- Los dos tercios que nunca votarían a Cristina

Lo mismo. De ese 66,6 que no votaría a Cristina esta el tercio oligárquico-gorila que esta enamorado de Macri y que por eso jamás votaría a Cristina.

Pero he aquí el hallazgo sociológico. Hay un segundo tercio de sectores populares que al no ver sustancialmente modificadas sus condiciones de vida le hizo un corte de manga al kirchnerismo. Son plebeyos no incluidos.

Ni con las cooperativas, ni con la asignación, ni con las paritarias vieron satisfacer sus anhelos. Pretensiosos sectores populares que nos dejó el resabio duradero de dignidad del peronismo.

Entonces, lo que tenemos de interesante después de tanta lata es que hay un tercio de sectores populares que rechaza a Macri y un tercio de sectores populares que rechaza a Cristina. Esos dos tercios hacen una mayoría.

Conclusión: la mayoría popular en argentina no tiene representación política. Solo las clases medias (de diferente estilo) y los oligarcas.

¿Cómo interpelar a esos sectores populares?

Los sectores populares de nuestro pueblo, los excluidos, los que no les llegó la inclusión y quizás tampoco la querían,  los que están siempre marginados del festín de consumo de los otros (progres lastimeros o gorilas represivos), tienen en su marginalidad todo su potencial, diría Dussel, la potencia antisistémica esta en el excluido, no en el incluido.

En esa profundidad popular es donde abrevan las memorias nacionales, los olvidados de Malvinas, los hambrientos de la democracia, los hombres y mujeres que sostienen la nacionalidad y la tradición como fundamento de su dignidad.

¿Con que discurso se convoca a quienes han sido los olvidados por varias generaciones?


La insurrección fundante

La musculatura popular. ¿Se tonifica con el ejercicio electoral? ¿De votar cada cuatro años para nada los únicos músculos que se ejercitan son los del dedo gordo y el índice al soltar el sobre? Vaya ejercicio. Necesitamos más musculatura popular y eso se resuelve con mas participación. La democracia esta fofa.

Está democracia para el pueblo argentino se terminó. Esta es la democracia del poder económico. No es nuestra democracia. Para una mayoría paciente y silenciosa esta democracia ya no significa nada. Hay que reinventarla.

Nuestro país está en terapia intensiva en términos de existencia nacional. Necesita un shock de Pueblo. Un intenso maremágnum de participación popular, en la calle, ocupando el espacio público, en asamblea a cielo abierto, en movilización total: en insurrección. Un pueblo insurrecto, más que un dócil perrito republicano que espera las normas institucionales bien peinado el domingo. 

Te toco un dentista perverso, fuiste por una carie y ya te va sacando tres muelas… Y sin anestesia... Y te dicen: falta una hora todavía para que termine el turno…

¿Somos consientes del daño que puede hacer a la Nación Argentina este mamotreto durante todo un año más? ¿Vamos a mirar calmos como se roban todo y entregan la soberanía al extranjero? ¿Todo por “el respeto a las instituciones”?
¿Qué es más importante para los argentinos, la Nación que está siendo vapuleada o la hueca democracia del liberalismo?

¿¡Qué!? ¿Lo que costó la democracia? ¿Nos van a hacer creer que la lucha de los 70’ era por la democracia? ¿No era por la Liberación Nacional?

Ojo que tampoco se trata de sacrificar a los más humildes, que encima de pobres tienen que poner el cuerpo en la calle. No, eso no. Porque es bien sabido que en todo campo opositor la vanguardia es la que rodea a la jefatura, y son las vanguardias las que deben ir al frente. ¿O no muchaches?

En esta calma chicha de la paz de los cementerios el que gana es el status quo macrista. Gana culturalmente y gana por evidencia empírica. Nos cagaron a palos, nos insultaron, nos entregaron al extranjero, hipotecaron el futuro de nuestros hijos y nietos, nos escupieron en la cara. ¿Y qué paso? Nada.

Los medios nos taladrarán noche y día con la eficacia del gobierno para lograr la paz social. Con los logros de una gestión que a pesar del ajuste logró la paz.

No hay posibilidad de un retroceso del sector oligárquico sin mostrar los dientes. Sin amenaza concreta no hay disuasión posible.

El sistema electoral está tan corrompido que ningún dirigente arriesgaría su pertenencia a la clase política cómoda y lujosa por armar quilombos de claro corte patriótico. “No hagan olas. Déjennos negociar a nosotros”.

Acá lo que se terminó es la confianza en una clase política multimillonaria que con variantes discursivas sigue utilizando al Estado para enriquecerse.

Acá falta Pueblo. Pueblo enojado, insurrecto. No subordinado a los intereses y estratagemas de una dirigencia que mide los tiempos con su bolsillo.

Acá falta Pueblo. Loco y furioso, no por migajas sino como reacción a la indignidad nacional.

Acá lo que falta es sentirse de vuelta Pueblo Argentino y no creo que eso se resuelva con un voto nomas.

Voy por el chaleco amarillo...




Pájaro


“Los pueblos que no luchan por su liberación merecen la esclavitud”

Gral. Juan Domingo Perón

jueves, 24 de mayo de 2018

GOBIERNO DE OCUPACIÓN


Estamos en guerra. El delegado norteamericano para la Republica Argentina, Mauricio Macri, pierde legitimidad, su imagen se deteriora, cae en las expectativas electorales.
¿Cómo podemos aprovechar el tiempo que le queda? piensa el Departamento de Estado norteamericano ¿En dónde podemos avanzar territorialmente? se pregunta el Almirante Kurt W. Tidd, máxima autoridad del Comando Sur, mientras patrulla el Atlántico.

Instalar de modo urgente bases norteamericanas y acuerdos coloniales con los británicos antes de que vuelva el “populismo”. Volver irreversible la colonización. Básicamente porque estamos en guerra y necesitamos de sus Recursos Naturales. Este puede ser a groso modo el pensamiento del imperio.

Vayamos al punto. Este gobierno no es lo mismo. No es simplemente un gobierno neoliberal. El proceso de extranjerización de un país puede tardar décadas y darse por varias etapas, en varios aspectos de su economía. Pero cuando la extranjerización es directamente sobre el territorio se llama ocupación.

Desde la dictadura genocida en Argentina se dio un profundo proceso de apertura comercial y destrucción del aparato industrial nacional. Si bien los militares conservaron algunas de sus joyas para evitar internas en las fuerzas, la financiarización de la economía argentina arranca con la dictadura pro norteamericana de Martínez de Hoz. Fue luego durante la democracia cuando  más se deterioró la estructura industrial nacional. Básicamente porque el mito fundante de esa democracia fue la derrota militar en Malvinas. Los festejos del retorno democrático coinciden con una sombra en el espíritu nacional. La sombra de los caídos. La oscura presencia del opresor victorioso a pocos kilómetros de la nación.

Toda derrota bélica se paga. Y como toda guerra los vencidos deben firmar las pautas de rendición. Desde Versalles a esta parte  se sabe que la imposición del sistema político de gobierno, la deuda y fundamentalmente la destrucción de la industria bélica del país vencido son clausulas fijas. Y también es bien sabido que el motor de toda industria nacional es de origen militar. Sin altos hornos, sin acerías, sin Fabricaciones Militares la industria nacional tiende a desaparecer. Y sin industria no hay trabajo. Y sin trabajo hay desocupados.

Conclusión: Los desocupados de la República Argentina son el resultado de la derrota en Malvinas. La rendición implicó la desindustrialización.

¿Cómo podemos ser tan cándidos de suponer que un país puede crecer, estructurarse en un proyecto de nación, engrandecer su industria y distribuir su población teniendo enfrente una base militar enemiga a 500 Km?

¿Alguien puede ponerse de pie con una bota aplastándole la cara?

Las privatizaciones menemistas completaron el escenario. En ese momento fueron los servicios públicos vendidos al extranjero como joyas de la abuela. El proceso de extranjerización avanzaba en el sentido de controlar el flujo económico, de direccionar la riqueza monetaria nacional hacia afuera.

El primer país del mundo que privatiza su empresa petrolera. La venta de YPF corona el proceso de extranjerización de la economía nacional.
Pero hay algo más para privatizar aun.

El aumento exponencial de la población mundial en los últimos 50 años y el incremento descomunal de la industrialización hacen evidente el escenario que Juan Domingo Perón pronosticara ya en 1953. El mundo estará ávido de comida y materia prima. Sin integración regional seremos pasivos observadores del saqueo a nuestras naciones. Es lo que estamos viviendo.

Cuando se trata de esta nueva forma de privatización sobre los Recursos Naturales hay que tener en cuenta algunas diferencias con respecto a las privatizaciones del flujo económico.

No se trata de flujo en este caso, sino directamente de stock, es decir, toda empresa que se instala en nuestro país para extraer un recurso natural controla a su vez una porción de territorio. Lo que se privatiza en este caso es el territorio mismo.

Pero nos hicimos los desentendidos con este proceso de extranjerización territorial y sus protagonistas transnacionales como Barrick Gold, Chevron y Monsanto. El ingreso de divisas y las fuentes de trabajo justificaron la colonización.
Ahora la cosa pasó a castaño oscuro.

¿Cómo no despertó alarma en civiles y militares un presidente que niega en su asunción jurar por la Patria?
¿No es acaso el patriotismo un valor ineludible para ejercer la Primera Magistratura? ¿Para ser Comandante en Jefe?

Frente a las Islas Malvinas hay un territorio hermoso, pleno en diversidad genética, en recursos naturales y agua dulce del más excelso nivel.
Esas tierras patagónicas son ocupadas por terratenientes británicos, oh casualidad, de la misma nacionalidad de los que usurpan las Malvinas.

Pero por si fuera poco tal grado de indignidad, han tenido estos terratenientes el aval para construir en Sierra Grande, Playas Doradas, Provincia de Rio Negro, un aeropuerto privado. No para avionetas. Una pista de aterrizaje de las dimensiones del aeroparque Jorge Newbery. Repito: Un magnate británico tiene frente a las islas Malvinas un aeropuerto privado con capacidad logística militar.

¿Qué dijo el presidente de la nación, Mauricio Macri, cuando fue increpado en una conferencia de prensa sobre el asunto? No pasa nada, Lewis es mi amigo.
Eso tampoco indignó a los argentinos.

El 11 de enero de 2017, a través del decreto 29/2017, el presidente Mauricio Macri facultó al Ministerio de Finanzas a tomar deuda por 20.000 millones de dólares y definió la jurisdicción a favor de tribunales en Nueva York y Londres. Acto seguido, dejó constancia de la renuncia de la Argentina a la Inmunidad Soberana y excluyó de este desistimiento a las reservas del Banco Central, los bienes diplomáticos, la herencia cultural, los depósitos bancarios y otros medios de pago. 

Sin embargo, el decreto nada dice en su cuerpo de los bienes comprendidos en el artículo 236 del código civil. Se termina incluyendo expresamente como prenda a los Recursos Naturales, en caso de que Argentina no pueda afrontar el pago de intereses o del capital de deuda. Los Recursos Naturales, es decir el territorio mismo de la Nación, como garantía de la deuda.

El articulo 236 habla de las minas de oro, plata, piedras preciosas, sustancias fósiles (petróleo, carbón y gas). También Lagos no navegables y todos los bienes adquiridos por el Estado Nacional. Es decir que la guita es lo que menos le importa. Están más bien ávidos de riqueza. De riqueza natural.

 A fines de Mayo del año 2016, Macri envía a EEUU una delegación del Ministerio de Defensa con el objetivo de desarrollar cooperación militar. ¿Dónde será esta cooperación norteamericana? En la Triple Frontera y en Ushuaia, lugares de acceso a las máximas reservas de agua dulce de Argentina, el acuífero Guaraní y la Antártida. 

Debajo del continente Antártico se encuentran además los mayores yacimientos hidrocarburiferos de la región y una gran cantidad de minerales altamente estratégicos. El Acuífero Guaraní es la tercera reserva de agua dulce de la humanidad. Lo nuestro sí que es cooperación.

El 2 y 3 de Mayo de 2018 las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos ingresan a la Argentina bajo la excusa de realizar ejercicios militares conjuntos en el territorio nacional, pese a que el Congreso no lo autorizó.

Desde el 1 de septiembre de 2017  hasta el 31 de agosto de 2018 el “Programa de Ejercitaciones Combinadas” CORMORAN permitirá a los militares norteamericanos pasear por Trelew y Bahía Blanca sin problemas.

El 14 de Mayo de 2018 Argentina y Reino Unido firman un memorándum de entendimiento para la cooperación científica en la Antártida. También se marca un camino para un posible acuerdo pesquero en el Atlántico Sur. ¿Cómo puede el Reino Unido arrogarse el derecho de investigar la Antártida y pescar en el Atlántico Sur? Pues ocuparon las Islas Malvinas masacrando soldados argentinos, ese es su derecho. Desde ahí se sienten dueños de toda la proyección territorial de su base militar.

A poco más de 600 km de las islas Malvinas la empresa británica Echo Energy PLC anunció la perforación del primero de sus pozos petroleros en la Provincia de Santa Cruz. La legislación prohíbe a cualquier empresa tener actividades en Zonas de Seguridad Nacional. Imagínese si se lo permiten a una empresa nada menos que británica.

En un acto de generosidad el Comando Sur de los EEUU dona al gobierno de la provincia de Neuquén la construcción de una base con fines humanitarios. En la web del organismo militar norteamericano se puede leer “aprovechar las capacidades de respuesta rápida, la colaboración de naciones socias y la cooperación regional dentro de nuestra área de responsabilidad para apoyar los objetivos de seguridad nacional de los EEUU, defender los acercamientos sureños de los Estados Unidos y promover la seguridad y la estabilidad regional.”

En cristiano, que debemos entregar nuestro territorio para apoyar los objetivos de seguridad de los EEUU. Descuidar nuestra seguridad nacional por la de ellos. Casualmente la base humanitaria está a pocos kilómetros de Vaca Muerta, el mayor reservorio de Shale Oil de la Argentina, explotado por la norteamericana Chevron. No se nos vaya a ocurrir rescindir el contrato con la petrolera. Ahí vamos a recibir todo el peso de la “ayuda humanitaria”.

Es a las claras un gobierno de ocupación. No alcanza con identificar cual es su orientación ideológica. Basta con ver como colabora en la geopolítica. Habrá que superar las discusiones por modelos ideales de sociedad, habrá que superar las urgencias del ajuste económico para poder ver y analizar la situación, no solo como ciudadanos con derechos, sino como argentinos en riesgo

Hace falta que toda la dirigencia argentina hable del terrible riesgo que implica para la Defensa Nacional este espantoso escenario. Entre otras cosas el silencio cómplice respecto a la incertidumbre del sospechoso incidente que hizo desaparecer el submarino ARA San Juan.

 A la dirigencia preocupada por sus especulaciones de cara al 2019, frente a este escenario de usurpación territorial, le cabra la condena por traición a la Patria. No pueden poner por delante sus ambiciones de protagonismo electoral cuando el territorio argentino está siendo usurpado. El pueblo de la nación se los demandará. Cuando la Patria está en peligro todo es licito, menos no defenderla.


Gustavo Koenig
Sociólogo U.B.A.
Maestrando en Defensa Nacional - U.N.D.E.F.

martes, 27 de junio de 2017

Es la ecología, estúpido

La frase “Es la economía, estúpido” fue popularizada durante la campaña que otorgó a Bill Clinton la victoria contra Bush padre en 1992.

Originalmente decía “La economía, estúpido”, sin verbo.

Desde entonces ha sido popularizada y reformulada cada vez que alguien quiere enfatizar la importancia de un asunto para la consecución de un objetivo.

El resultado fue la popularización de un concepto, de una idea. Lo que terminó poniéndose de moda es la importancia de la economía por sobre los demás aspectos.

Se la uso mucho para la economía (Es la economía, estúpido), otro poco para la política (Es la política, estúpido). La cultura todavía no tuvo el honor. Mucho menos la ecología aunque el planeta se prenda fuego. Eso ya no sería de estúpidos sino de suicidas. 


Envenenados

En los 90 los economistas fueron las estrellas de los programas de tv. La economía iba a resolverlo todo. Desde el 2003 el kirchnerismo inauguró la impronta de la vuelta de la política. Todo pasó a ser “político” y estalló la rosca.  ¿No faltará dar ahora el principal y más profundo debate, el de la cultura?
¿No quedó claro que la derrota electoral fue una derrota cultural?
Cultura es cultivo, de ahí viene la relación con la ecología. De la relación del humano con la naturaleza, de sus símbolos, de su identidad vinculada al paisaje.  
Habrá que pensar en cómo cultivamos para ver qué pasa con nuestra cosecha cultural.
Porque la cultura es el ambiente. Es el ambiente humano, entidad biológica que se extiende desde su cuerpo como bien plantea Rodolfo Kusch, lo mejor y menos leído de la filosofía peronista. La cultura es nuestro modo de ser, es nuestro medio ambiente. Y la verdad andamos todos medio envenenados. ¿O no?


Cultura o Ideología

 “Es la ideología, estúpido” no estaría nada mal, pero no alcanza. La cultura incorpora valores espirituales, supera lo mental, lo teórico, lo racional. Se inculca en el corazón, una forma de ser, una ética, una tradición.
Lo cultural incluye una cosmovisión, una espiritualidad. ¿Cómo es la cultura peronista, la cosmovisión peronista? ¿O será que el peronismo es una ideología? ¿La cultura peronista es una cultura de masas o es una cultura popular? Porque dulces o saladas las masas son siempre más o menos iguales en todo el mundo. Los pueblos para ser pueblos tienen que tener una identidad. Masa y pueblo no son la misma cosa. ¿Somos los argentinos una masa o un pueblo?
Los pueblos tienen himno. Las masas solo vitorean la introducción.


Bipartidismo fluo. La política de la posmodernidad

Lo que está sucediendo es que la dinámica electoral nos está tapando el bosque y de bosque queda ya muy  poco. Mucha rosca y mucha soja.
Se ha instalado un nuevo esquema partidario que gira en torno a figuras. Estamos presenciando que en menos de dos décadas las estructuras de la UCR y del PJ estarían dejando de existir.  De los viejos partidos con doctrinas, ideas y tradiciones  a partidos ágiles y modernos, que no necesitan de tantas explicaciones. Los viejos por la ventana. Llegaron los jóvenes. Y los jóvenes son el futuro, claro que eso no significa que el futuro sea mejor.
Es como si hubieran bajado la franquicia de la política desde los moldes europeos con pelos teñidos.  Esa forma tan cheta de las elecciones socialdemócratas. Sin bombos. Sin folklore. Casi una rave. En cualquier momento una aplicación para el celular. 


Los tres peronismos

Todo conductor estratégico debe manejar mínimamente algunos elementos de las ciencias físicas en tanto relaciones de fuerzas, masa, movimiento, energía. Lo unido es más fuerte que lo separado, la fragmentación tiende a fragmentar, lo centrífugo se convierte en inercia.
Para mi cumpleaños me hicieron una torta con el dibujo de unos dedos en V. Cuando la tuve que cortar para repartir las porciones me dolió y pensé. ¿En dos o  en tres? La corte en dos porque no me quedaba otra, mi deseo de cumpleaños fue la unidad.
El peronismo va en tres pedazos y esa es la foto de lo ineficaz que ha sido como oposición. Hay que resolver eso de modo urgente, sin especulaciones. El problema es doctrinario.


 Concentración urbana, negocio político

La campaña más unitaria de la historia resulta de una terrible deformidad demográfica de la República Argentina que lamentablemente también es una deformidad latinoamericana.

Las megalópolis del desarrollismo, ciudades inmensas, gigantes moles de cemento de cientos de quilómetros, concentran la mitad de la población con su modo de vida acelerado y ruidoso, con su hacinamiento. Son las grandes ciudades las que tienen el poder de definir una elección. Es el poder de la superpoblación e imprimen la dinámica administrativa a todo el resto. Van burocratizando todo. La mitad de la población vive en ciudades. A la otra mitad le importa un pito el Metrobus. La otra mitad quiere que no la fumiguen.
En un territorio más grande que toda Europa ¿Por qué tenemos que vivir todos tan apretados? ¿A quién le conviene este pogo en el bordecito del mapa? ¿Para que este feed lot humano? ¿Será que se están choreando todo el resto del territorio?

¡Metansé todos en el baño que esto es un asalto! 


Prométeme que me gusta

Lo central será cambiar el método, por no decir toda la táctica.  No menor es el tema de saber a dónde quiere conducir la conducción, de que se trata el tan candidateado “proyecto”. El discurso retro ya no garpa. Hay que salir a explicar bien clarito el "hacia donde".
No alcanza con la retrospectiva de enumerar todo lo hecho. Hay que prometer y cumplir. Prométeme que me gusta. Una prospectiva.
Quedarse en la enumeración de todo lo hecho con el gesto adusto de quien espera agradecimiento espanta. Hay que entusiasmar con un discurso, hay que volver a enamorar. 

Estamos en campaña.

sábado, 22 de octubre de 2016

Lino Barañao y la hegemonía del Poder Tecno-Científico

¿No nos resultó a todos muy llamativo que Lino Barañao, Ministro de Ciencia y Tecnología de Cristina Fernández de Kirchner, sea elegido también por el gobierno de Mauricio Macri?
¿Qué dos espacios supuestamente tan diferentes en lo ideológico coincidan en el Ministro de Ciencia y Tecnología? 

¿No es raro? Dame un punto de coincidencia y te moveré al mundo, decía Don Arturo.

¿Es neutral la ciencia? ¿No está contaminada por intereses económicos, por los financiamientos externos, por las becas internacionales? ¿Es impoluta? ¿La ciencia no toca el dinero? ¿Es tan blanco el delantal blanco?

El tema Barañao está en el vértice de la cuestión, por encima de todos los debates y de las pelotudeses de la política. Es el punto de intersección de dos modelos que se presentan ante la sociedad como antagónicos,  pero que sospechosamente tienen algo en común, un detalle, una cosita nomas: La política sobre la ciencia y la tecnología de la nación Argentina.

Para decirlo más claro, el modelo Nac & Pop del peronismo revolucionario  y el neoliberalismo más rancio tienen la misma política científica. ¿No es llamativo? ¿No da para pensarlo un rato?
Primero habría que ver qué es una política científica, cuáles son sus alcances, si es una política pública mas o si define cuestiones de Estado. Si se trata de un área con planificación a largo plazo, si  impacta de manera directa o indirecta en otras aéreas del Estado, en fin, si es importante.

Veamos. El modelo científico impacta en la política de salud, desde que decide qué medicamentos se producen hasta como se producen e incluso define la noción misma de salud y de enfermedad. Impacta en la educación desde que proyecta en el niño el tipo de profesional que pretende el país, la ética que regirá su conducta, los conocimientos que entrarán en su mente y si su inserción laboral será en el empresariado extranjero o para la realización del destino de su nación.

Impacta en el modelo industrial del país ya que define cuales son las cosas que hay que producir, el tipo de industria necesaria, cuales insumos son estratégicos para la industria nacional y qué tipo de industriales se necesitan en Argentina.

Sin ir más lejos el modelo científico impacta también en la política de Defensa Nacional, ya que colabora en la definición de los conflictos que son prioritarios para nuestra nación y busca  generar la capacidad disuasiva necesaria para contar con armamentos propios y así tener la densidad industrial necesaria para lograr un país defendido, no vulnerable a cualquier ataque.

Como vemos el Ministerio de Ciencia y Tecnología no es la Dirección de Tránsito de Pergamino. Y este gobierno neoliberal y anti-popular dejó ahí al que estaba en el gobierno anterior. ¿Se entiende la cuestión?


El Ministerio de Ciencia y Tecnología tiene una relación directa con la Defensa Nacional, con la Soberanía, con la posibilidad de seguir existiendo como Pueblo.

El ataque a nuestro país no es con cohetes, roguemos, por ahora. Proviene directamente del modelo tecno-científico aplicado por distintos gobiernos, no importa el cotillón ideológico con que se disfracen.

No hace falta que disparen un solo tiro. El modelo tecno-científico de la República Argentina está diseñado por las grandes corporaciones transnacionales y su objetivo es continuar con la habitual extracción de nuestros recursos naturales.




Técnicos en minería, como ahora abundan en las nuevas ofertas académicas.

¿Para qué política de minería? ¿Para la Barrick Gold? ¡Esos son nuestros profesionales!

¿Para qué mineras?

Biotecnología para no quedar afuera del ecocídio tecnológico de Monsanto, Bayer y Syngenta.

Poder ser productores nacionales de venenos y semillas transgénicas.

¡Por fin una industria nacional¡ ¡Llegó la Burguesía Nacional Transgénica!

Seamos como el que nos domina, que argentina lo que exporta no es ética.


Hay que abrir la mente y ver que hay poderes por encima de lo que se conoce como “la política”. El poder económico transnacional, sujeto activo de la internacionalización productiva, necesita de la ciencia para volverse hegemónico.

El capitalismo, problema menor. Empecemos a hablar del paradigma. ¿Cuál es la cultura de la ciencia?

La ciencia hoy es el principal enemigo de la humanidad desde que ha quedado subsumida a los intereses económicos del poder financiero, de la guerra. ¿Se acuerdan de la Bomba Atómica? Bueno, eso, pero más despacito.


La ciencia no es neutral, la tecnología es un arma de doble filo.

El tecno-desarrollismo no va a solucionar los problemas de los argentinos. Nosotros necesitamos un modelo industrial autónomo, nacional, pensado no solo para dar trabajo, sino también para robustecernos como nación, un modelo científico que sirva para hacernos soberanos de nuestros recursos naturales. Un modelo científico argentino.

El que tenemos actualmente ¿Lo es?

¿Desde cuándo?



Prof. Lic. Gustavo Adolfo Koenig
Maestrando en Defensa Nacional - UNDEF

miércoles, 3 de agosto de 2016

La ley de privatización de las semillas

Llaman desarrollo al engorde... 
y crisis a la faena



Como nos gustan las gringas. Así altas, rubias y de ojos azules. La paramos al lado de una criollita nuestra, morocha, petizona y retacona… ni hablar...  Nos gustan las gringas. Porque son perfectas. Con la piel lisita. Como los tomates que vi el otro día en la verdulería. Redonditos y pulidos, casi una pelota roja de agua. No como esos tomates de antes medios deformes llenos de gajos y mordidos por algún bichito. No. Tomates perfectos. Yo lo que vi fueron tomates perfectos, tan perfectos que parecían de plástico. Como las gringas esas que tanto nos gustan.

Y así, mientras estamos hablando de gringas y tomates estamos hablando de política, pero política de en serio, porque políticas hay muchas y a todos les encanta decirla como palabra mágica. Es la política compañero… Veamos.


La política de poder

Es esa que conocemos mas o menos todos, algunos la practican, a otros los convidan y los mas opinan de vez en cuando de ella sin que a nadie le importe un pito su opinión. Conocida con el apodo de “la rosca” es todo lo que se hace para tener EL poder. No importa que. Tampoco importa para que, lo único que importa es llegar ahí, a ese trono donde está el poder y desde donde todos ahora van a obedecer. Si hay que pisar cabezas se pisan, si hay que traicionar, se traiciona. No hay códigos, ahí ya no importa nada. Es el paroxismo del pragmatismo. Lo único que importa son los votos, las candidaturas, los cargos, las sonrisas hipócritas, quedar bien.

El convidado milita con furor al mejor postor de la política de poder porque cree, intuye o sabe fehacientemente que su candidato es el mejor. No conoce muy bien que piensa, como se maneja en la vida o si lo invitaría a comer un asado o le presentaría a su hermana. Pero LO milita porque es la opción de poder, el camino para llegar y desde ahí si que sí.

No hay que detenerse en elucubraciones programáticas porque eso es cosa de troscos. Hay que tener poder y después se ve para qué. La lista interminable de problemas complejos del país, las nuevas formas sutiles de dominación no importan. Ya se contratará a alguien para que lo resuelva cuando tengamos el poder, porque para eso está la guita, para usarla.


La política nacional

En uno de mis primeros trabajos me encontré con una frase que me chocó ya de pendejo. Había que enjuagar los trapos para limpiar el piso cada 30 minutos. Le llamaban a eso “política de trapos”. Qué lugar de mierda para la política pensé yo, pero quería decir “forma de manejarse con los trapos”. Es una común acepción de la palabra política, como “forma de hacer” ¿Cuál es tu política con respecto a esto o aquello? Mi política para el asado es hacer primero el fuego, por ejemplo.

Ahora cuando se trata de algo mas alto y valioso como es una nación, la política es la forma de hacer una nación. Esa es la política nacional. Y para tener una política nacional hay que saber por lo menos qué es una nación, como está, donde está, por que está como está, y que se quiere hacer de ella.

En ese sentido estar al tanto de las nuevas formas de dominación, como se manejan las grandes corporaciones transnacionales, como es el sutil manejo de la sugestión de los medios, como intentan apropiarse de la biodiversidad y de los Recursos Naturales, en qué nivel nuestro país depende de estos actores, eso es empezar a ver los problemas de nuestra nación.

Para eso habría que empezar por recordar que teníamos una, que fabricaba barcos y aviones con acero propio, que a esa nación de antaño la diseñaba el propio pueblo con su trabajo, pueblo que disponía de las riquezas de su suelo para hacer esa bella obra que era la nación Argentina. Una bella obra de obreros obrando.

Política de trapos. Nos dejaron un balde con agua sucia y la rutina de estrujar cada media hora. Rutina que no nos deja pensar quien nos ensucia el agua ni para quien trabajamos.

La política de poder se disfraza de importante para estar corriendo atrás de la pelota de lo urgente. No tiene más vuelo que el de una gallina.
La política nacional observa como un cóndor la situación y luego baja en picada a resolverla.


¿Cuáles son los temas que importan a nuestros militantes de los Movimientos Sociales?
¿O deberíamos decir, Organizaciones Sociales?

Porque no es lo mismo una organización social que un movimiento social. Un movimiento social, cual lento movimiento sísmico, es un movimiento de la sociedad, una mudanza de pensamiento y luego de acción. Es un corrimiento cultural.

La inseguridad es un movimiento social. La ecología es un movimiento social. También el pragmatismo materialista.


La ley de semillas

Se viene la privatización de la semilla y no parece importar mucho el tema. En esa sutil jugada de Monsanto perdemos todo pero nadie habla de eso porque todos están con LA política.
Se argumentará que la burguesía nacional tendrá ahora la capacidad de competir en las altas esferas de la tecnología de punta y será reconocida internacionalmente como tecnología Argentina. Un orgullo.  Los Grobo, la burguesía nacional del siglo XXI.

Se argumentará que el Estado tiene que poder intervenir con Investigación y Desarrollo en el patentamiento de las nuevas semillas, y el actual ministro de ciencia y tecnología deberá irse a las manos con el anterior que era mas nac & pop.

El patentamiento de las semillas es la privatización de la vida en su origen. La semilla no puede ser privada ni estatal. Es un bien público no estatal y a su vez un patrimonio cultural de la humanidad. Que la privaticen es la imposibilidad de los campesinos, originarios o criollos, de mantener sus tradiciones, sus gustos, sus culturas. Es perder la soberanía alimentaria en la base de su concepto: elegir como y que sembramos para comer. Es dar rienda suelta al monopolio de las semillas, al monocultivo, al control genético de lo que sea mejor para el mercado.

La semilla mejorada busca un buen comprador. Su fin es el negocio, no el alimento. Nos van a manejar el gusto a través de la coqueta apariencia en las góndolas de esas bananas amarillas impecables, tomates tenis y naranjas sin celulitis, llamativas a la vista, pero de sabor soso y aguado. De la misma manera que hicieron que nos gusten las rubias de ver tanta película yanqui  y propaganda con modelos importados.


El enemigo principal

Siempre nos dijeron que si no se tiene claro cuál es el enemigo principal se está tirando tiros al pedo, por no hablar del “fuego amigo”.

¿Y si el enemigo principal es La Ciencia?

Debemos ver de una vez por todas que la ciencia no es neutral y que va de la mano del mercado, de los negocios, de los que tienen la papota, de los que financian las investigaciones, de Monsanto, de los bancos. El modelo científico del poder financiero manda a privatizar las semillas.

¿Sera que todo esto de la ciencia, la tecnología y el progreso es un cazabobos?
¿Alguien se acuerda del sabor al pollo de campo, del tomate en gajos, de la mazorca criolla, del zapallo cosechado con la cascara dura y gris pero por dentro de un sabor exquisito?  Lo que importa es lo de adentro.

¿Estaremos condenados a los tomates perfectos con sabor a nada? ¿Cómo las gringas?
La mejor genética criolla es la tradicional mezcla que no se puede hacer en ningún laboratorio, mezclas de indios y criollos, nuestro propio gustito orgánico, no transgénico. El sabor de nuestro suelo.

Es nuestra identidad la que está en juego. No hay argumento económico que nos haga claudicar de lo que somos. Somos nuestras semillas, criadas hace miles de años por nuestros abuelos. Somos ese alimento criollo que rueda por nuestra sangre, con su particular carga de historias mamando luz de específicas puestas de sol. Energía solar del lugar. Somos un azar único e irrepetible vibrando en la danza de la tierra.

¡Brindemos por nuestro desarrollo! ¡Brindemos con copas llenas de vino transgénico!

Al gran pueblo argentino…

¿Salud?